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Tag Archive Unión Europea

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La sucesora de la Dama de Hierro: una digna estratega

“ + No les dejes ganar, Margaret

Claro que no Denis. Soy la Primera Ministra”

Por: Enrique Fernández de Frutos.- Hace más de dos décadas que las paredes del número 10 de Downing Street en Londres escucharon esta conversación entre Margaret Thatcher y su marido.

Hace más de dos décadas desde que la dama de Hierro fue aislada dentro de su propio partido por aquellos rivales que, literalmente, se masacrarían entre ellos por conseguir ser el nuevo líder del partido y futuro primer ministro. Desde el cinismo más políticamente correcto y educado como es el británico, todos los miembros del partido conservador de aquel 1990 se reunieron con la Primera Ministra o le hicieron llegar la siguiente información: “Tiene todo mi apoyo Primera Ministra, pero no puedo decir lo mismo del resto de mis colegas dentro del Partido”. Uno por uno fueron sellando el destino de una plausible moción de censura a la Primera Ministra mientras que echaban las culpas al resto de sus compañeros de partido.

Hace más de dos décadas que Margaret Thatcher, la primera mujer en ostentar el cargo de Primer Ministro en Reino Unido, se retiró de la política antes de que su propio partido cerniese sus garras sobre ella olvidando de manera notable los grandes hitos que obtuvo en la revolución económica, política y social de Reino Unido y de sus territorios al otro lado del Océano Atlántico.

Y después de más de dos décadas, las mismas paredes, imperecederas ante la sucesión de primeros ministros en el cargo, han vuelto a escuchar una conversación parecida, o más específicamente, una declaración de intenciones. Theresa May, líder del partido conservador y Primera Ministra de Reino Unido ha estudiado detenidamente la situación y ha reforzado su liderazgo entre los días 11 y 12 de diciembre. Parece totalmente verosímil que exista una clara conexión entre Margaret Thatcher y una reforzada May que ha comunicado a todo el establishment británico que se queda en el cargo hasta las próximas elecciones.

May tiene claro lo que ella supone dentro del partido y las connotaciones que tendrán todos los compañeros de su partido en sus opiniones sobre ella, pero una cosa queda clara: se va por la puerta grande antes de que la repudien los mismos compañeros que la animaron a realizar autenticas proezas.

Margaret Thatcher heredó una economía sumida en el caos, los sindicatos empoderados y una clase media descontenta. Afrontó los violentos episodios del IRA así como la batalla por las Malvinas. De entre todo lo más oscuro y radical de su mandato también cabe destacar como logró reflotar la economía británica y la aparición de “los millonarios de Maggie”.

Theresa May ha afrontado un Brexit heredado. Sus propios compañeros de partido que alimentaban la idea del Brexit desde hace unos cuantos años atrás se han tirado literalmente por la borda cuando el referéndum dio un inesperado sí en las urnas. Esta situación tiene su mayor apogeo en la dimisión de Nigel Farage que el mundo vivió en estado de shock tras el “rotundo” sí en el referéndum.

May ha luchado día tras día por su posición como Primera Ministra, al igual que la representativa Dama de Hierro. Lo que caracteriza a Theresa May sobre su ejemplo a seguir es que desde el primer momento en la toma de su mandato, May ha tenido que vivir en la incertidumbre y en la continua reprobación por parte del Parlamento Británico, su partido conservador, Europa y el mundo entero.

Lo que ha acontecido este 12 de diciembre con la favorable reprobación de la Primera Ministra con esos 200 votos a favor frente a los 117 votos en contra de los tories constata un hecho innegable: queda mucho que hacer por el bien de Reino Unido y no hay nadie más indicado que Theresa May para ocupar el puesto en las negociaciones de UK con el resto del mundo.

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Los nacionalismos en la des–Unión Europea

Miguel Moll de Giulio.- Hungría recurrirá ante el Tribunal de Luxemburgo tras la obligatoriedad de las cuotas de refugiados que se acordó en la reciente Cumbre de jefes de Estado del bloque comunitario. El problema no son los refugiados ni el coste que supone, el problema real es Petra Laszlo y sus vecinos.

Petra Laszlo es una periodista húngara que para conseguir un reportaje sobre la situación de la crisis de los refugiados no tuvo reparo en patear y golpear a refugiados que huían de la policía. Si no hubiese habido otra cámara nunca Laszlo hubiese tenido los 15 segundos de fama que ha obtenido.

Petra Laszlo es el empaque moderno del eterno problema europeo, los nacionalismos. Primero Serbia y Luego Croacia, el gobierno de Hungría ha decidido bloquear, cerrar y cercar los pasos de sus fronteras creyendo que así contiene la crisis actual. “Su” crisis, porque no se trata de resolver la crisis de los refugiados, sino la crisis de Hungría por culpa de los refugiados; allá la UE y su crisis de refugiados, no es un problema húngaro.

Hungría integra junto con República Checa, Eslovaquia y Polonia el llamado grupo de Visigrado (conocido como el V4), grupo que los amalgama su creciente oposición a la política de Bruselas en torno al tema de los refugiados y su re-localización por los países de la UE. Aunque sin exponer su posición, obtiene no pocas simpatías en Croacia, Serbia y Austria.

Petra, la periodista húngara, es nuevamente la expresión de esa Europa xenófoba, que tiene profundamente arraigadas visiones provincianas ancladas al nacionalismo chovinista, alimentada por la historia reciente de las repúblicas eslavas, el auge de partidos antieuropeos y la ideologización y fanatismo islamófobo que una parte de la sociedad – minoría a pesar de su ruido –  comparte sobre lo que pasa en Hungría, Europa y el mundo.

Mientras Francia lidera el grupo de países europeos que han rechazado la entrada de Turquía al club comunitario en las últimas dos décadas, el gobierno de Ankara tiene más de 1.5 millones de sirios en 22 campamentos oficiales cercanos a su frontera sur por la guerra civil que desangra a ese país. Es decir, la poco democrática, islamista y autoritaria Turquía es capaz de brindar cobijo a un número diez (10) veces superior al que Bruselas le pide a la UE (120.000) de refugiados, sin tener los medios para ello.

Petra Laszlo esta más cercana a Marien Le Pen (Frente Nacional) que Francois Hollande de Recep Tayyip Erdogan (Presidente de Turquía). Lo que une a Laszlo y Le Pen son miedos y estereotipos que encuentran en la actual crisis de refugiados el chivo expiatorio fácil de donde hacerse victima y protagonista de sus propias creencias.

Es una vergüenza que Europa no logre ponerse de acuerdo en la reubicación de apenas 120 mil refugiados que, desesperados, han llegado a sus fronteras. No se trata del espacio Schengen ni del terrorismo, se trata de la crisis de valores fundamentales en que se encuentra el europeísmo en los actuales momentos.

La Unión Europea es el resultado de muchas cosas, y tiene importantes desafíos que asumir, pero sus cimientos están llenos de la sangre, el destierro y la emigración de millones de europeos que más allá de sus fronteras encontraron cobijo cuando París, Berlín, Varsovia, Sarajevo, Roma, etc.; ardían en llamas y Bruselas no existía.

Petra es un síntoma de esta des–Unión Europea en la que todavía persisten nacionalismo que amenazan la mejor y mayor comunidad de Estados en paz entre el Mar del Norte y el Mar Mediterráneo, que haya tenido Europa en toda su historia.