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Ocasio-Cortez, Tlaib y Omar

Las elecciones midterm en EE.UU: un halo de esperanza con claroscuros

Por Enrique Fernández de Frutos.- Un nuevo día amanecerá en EEUU y el cielo será más azul que nunca. Las previsiones se han cumplido acertando en que los republicanos mantendrían la mayoría en el Senado, pero la perderían en la Cámara de Representantes en favor de los demócratas.

El Partido Demócrata ha retomado de manera notoria el control de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, al conseguir más de la mitad de los 435 escaños, frente a los 194 que tenían anteriormente, según las proyecciones de los principales medios de comunicación, tras ocho años de mayoría republicana y ha dejado debilitado lo que queda de mandato de Donald Trump. 

La llamada ola azul demócrata llegó con las expectativas justas a la Cámara alta. El Senado es uno de los retos más difíciles para unas elecciones a mitad de mandato en cualquier presidencia puesto que solo se renueva un tercio de los miembros de la misma, 35 de los 100 escaños y la mayoría, 26, eran demócratas.

A pesar de la tendencia general por la cual el voto rural favorece a los republicanos y las zonas urbanas y suburbanas favorecen a los demócratas, el triunfo en la Cámara de Representantes arroja luz a estos dos convulsos años para EEUU gracias a las victorias registradas en distritos que no auguraban una victoria demócrata como en Nueva York, Texas, Illinois o Virginia.

Ocasio-Cortez, Tlaib y Omar

Ocasio-Cortez, Tlaib y Omar

Sin duda alguna, en estas elecciones se rompieron barreras. Colorado tiene el primer gobernador abiertamente homosexual, Jared Polis. El Congreso abre las puertas a jóvenes esperanzadores como es el caso de Alexandria Ocasio-Cortez, de Nueva York, que, con 29 años, se convierte en la mujer más joven elegida nunca en la Cámara de Representantes. También una buena noche para el movimiento feminista, con los resultados disponibles se conoce que el Capitolio tendrá al mayor número de congresistas mujeres de su historia y por primera vez se tendrá una congresista musulmana en el Capitolio, Rashida Tlaib y una congresista refugiada somalí, Ilhan Omar, que ganó fácilmente en una circunscripción demócrata de Minnesota, llegó durante su adolescencia a Minneapolis, una gran ciudad de este estado del norte del país.

A pesar de todo, Trump puede tomar estos resultados como un triunfo de su agenda política teniendo en cuenta que en los últimos días se ha centrado en hacer campaña en favor de los candidatos republicanos al Senado, cámara que se mantiene roja. El Congreso estadounidense queda fracturado en dos, con los republicanos en el poder en el Senado y los demócratas en la Cámara baja. Con la polarización política que vive el país desde hace un año, las posibilidades de bloqueo en la política nacional resultan evidentes.

Se abre una etapa de incertidumbre puesto que esta nueva situación en el panorama político norteamericano aboca a un bloqueo legislativo de todos los grandes proyectos marcados por una polarización del ambiente político. Los demócratas, desde la Cámara de Representantes, podrán bloquear la aprobación de leyes, puesto que requieren del visto bueno de ambas partes del Congreso, e impulsar sus propios proyectos legislativos, aunque luego sufran el freno republicano en el actual Senado.

A partir del próximo enero, cuando tomarán posesión los nuevos congresistas, los demócratas podrán abrir comisiones de investigación sobre el presidente, sobre temas como los intentos rusos por influir en la campaña presidencial de 2016, la negativa de Trump a revelar sus declaraciones de impuestos, o cualquier otra controversia que pueda aparecer de aquí a los comicios de 2020. No obstante, aunque pueden agitar estos procesos, e incluso abrir un juicio político o impeachment, aunque sin el control del Senado puesto que se requiere de dos tercios de los senadores para la apertura del impeachment, la revocación del presidente se torna absolutamente inviable.

Desde la Cámara de Representantes, podrán bloquear la aprobación de leyes y obstaculizar el desarrollo de las que ya están sobre la mesa del despacho Oval del 45º Presidente de Estados -Unidos:

  • Reforma fiscal: es uno de los temas clave de los que tendrán que lidiar los miembros de la 116ª legislatura. La rebaja impositiva que Trump logró aprobar hace menos de un año ha perdido sus efectos como impulsora de la economía, y podría ser revocada parcialmente por los demócratas. Parece imposible que los republicanos puedan aprobar las nuevas rebajas fiscales que barajaban desde antes de verano.
  • Política comercial: el Congreso deberá ratificar el acuerdo comercial con México y Canadá (USMCA, por sus siglas en inglés), que reemplazaría el actual TLCAN. Esta aprobación parece fuera de riesgo, pero otra cuestión serán los hipotéticos nuevos acuerdos comerciales con la Unión Europea, Japón y Reino Unido y las continuas amenazas arancelarias que el magnate escribe desde su Twitter personal.
  • Peleas por el techo de deuda y el gasto público: en menos de dos años con Trump en la Casa Blanca se ha cerrado la Administración Federal en tres ocasiones por falta de fondos, al no ponerse de acuerdo ambos partidos. La confrontación de mayorías aboca a que el entendimiento sea igual o más difícil que el actual.
  • Inmigración: Trump ha endurecido su política inmigratoria estos últimos días de la campaña electoral y constituye una de las grandes promesas que le llevaron a la Casa Blanca: construir un muro con México para evitar la llegada de inmigrantes ilegales por la frontera sur. Durante estas semanas el magnate neoyorquino ha tratado de contrarrestar la movilización de los demócratas mediante el discurso contra la inmigración, de hecho, varios anuncios publicitarios han tenido que ser retirados debido a la contundencia del mensaje del discurso republicano. La novedad de esta estrategia ha sido sin duda el envío de más de 5.000 soldados a la frontera con México.
  • Sanidad: la victoria demócrata pone fin a los planes republicanos para derogar el ‘Obamacare’, que el año pasado se vieron detenidos únicamente por el voto del fallecido senador John McCain. El partido demócrata ha prometido trabajar para aprobar una reforma del sistema de asignación de precios a los medicamentos para bajar su precio.

Lo que queda claro es que a partir de ahora los demócratas interpretarán los resultados con cuidado. Pese al cambio en el Congreso y la “remontada azul”, el mapa de los EEUU después de estas elecciones sigue dominado por el color rojo.

Por otra parte, los resultados han dejado muchas dudas de cara a las elecciones del 2020 puesto que los republicanos han perdido en los estados clave que le dieron la victoria en las anteriores elecciones presidenciales: Michigan, Wisconsin y Pensilvania.; mientras que siguen resistiendo en Ohio y Florida. El partido demócrata tiene dos largos años para buscar algunas respuestas que indiquen cuál es el camino a seguir en 2020, cuando todo EE.UU. se vuelque en las siguientes elecciones presidenciales.

La representante demócrata por California, Nancy Pelosi, un auténtico peso pesado en el partido demócrata se convertirá en enero en la portavoz de la Cámara de Representantes. “Mañana será un nuevo día en América. Recordad esta sensación de victoria. Recuperamos la Casa para el pueblo americano. Es algo más que la lucha de republicanos y demócratas, esto es sobre recuperar la Constitución”, advirtió en su discurso.

Trump

Comienza la guerra comercial: Trump abre la veda

La administración del presidente de los Estados Unidos de América ha dado rienda suelta a la renovación del espíritu de la guerra comercial. La semana pasada, Trump aprobó los aranceles sobre importaciones en el acero y el aluminio en una cuantía del 25% y del 10%. Estos aranceles, englobados dentro de la sección 232 de la ley de comercio, están justificados en base a motivos de la seguridad nacional estadounidense.

¿Cuál es la clave de esta nueva política arancelaria? Fácil, la presión. El presidente Trump es un empresario de éxito, eso nadie lo pone en duda; y como empresario de éxito ha tenido que manejarse en ciertas situaciones de tensión empresarial donde parte de su fortuna estaba en juego. Pues bien, Trump ha aplicado esas viejas experiencias en relación con los aranceles con la vista fija en Canadá y México “aconsejando” que si se logra acuerdos dentro del marco del tratado de libre comercio de América del norte tales el TLCAN o el NAFTA; estos dos países estarían exentos de dichas medidas arancelarias.

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Personalmente, opino que Trump tiene varias cartas debajo de la mesa y, gracias a sus pensamientos de macroeconomía y de economía comercial de “suma cero”, si se llega a producir dicha exención, otros países (probablemente la UE) podrían sufrir una subida de sus aranceles. Recordad: “lo que uno gana por lo que uno pierde” siempre ronda la cabeza del actual presidente de EE. UU.

La administración norteamericana ha recibido todo tipo de críticas como veremos a continuación, pero también comentarios de apoyo y comentarios basados en la moderación. Este es el caso de Elon Musk que se posicionó a favor de la nueva política comercial de Trump mientras que el nuevo presidente de la FED, Powell intenta (infructuosamente) frenar el nerviosismo en Wall Street tras observar como el Dow Jones llegó a caer un 2% ante la amenaza de que estallase la guerra comercial de EE. UU y China. Powell es firme a creer que en la actualidad no se observan signos de recalentamiento de la economía norteamericana en el horizonte: “La tasa de paro se sitúa en el 4,1 por ciento la cual está dentro, cerca o incluso debajo de las estimaciones de pleno empleo. No vemos evidencia de una aceleración”.

A pesar de todos los esfuerzos del sucesor de Yellen, su mensaje alivió temporalmente a la bolsa americana. La semana pasada ya observamos cómo, tras la aprobación de los aranceles, en el mercado de divisas el euro se apreció frente al dólar volviendo a situarse en los 1,22 dólares por euro.

A pesar de todo, la Casa Blanca considera que tanto la industria del acero como la del aluminio son cruciales para el sector de defensa de la nación. Los gravámenes arancelarios no solo buscan la protección de la industria militar, sino que también cuentan con un gran componente de seguridad económica donde incluiríamos las industrias de la electricidad, el acero y el aluminio. Todo esto teniendo en cuenta que la economía norteamericana mantiene un nivel sostenido de crecimiento pese a que el crecimiento del PIB se estanque en el 2,5%.

EL ENEMIGO DENTRO DE LA CASA BLANCA

A pesar del establecimiento de estos aranceles sobre las importaciones anteriormente mencionadas cabe destacar las discrepancias vividas dentro del Partido Republicano frente a estas medidas llevadas a cabo por Trump. A pesar de la toma de decisión por parte del presidente, los consejeros del este siguen a día de hoy debatiendo acerca de los diversos escenarios posibles y la lista de países afectados por esta nueva política comercial.

Entre quienes se oponen a estas nuevas medidas proteccionistas se encuentran el secretario de Defensa James Mattis, el director económico Gary Cohn e incluso dentro del mismo Partido Republicano como el senador republicano de Missouri, Roy Blunt el cual se mostraba tajante con respecto a la falta de recursos disponibles en Estados Unidos y las importaciones que mantiene a día de hoy con el acero y el aluminio.

En la oposición se refuerza la idea de que la subida de aranceles podría encarecer los precios para los sectores manufactureros, sector que genera muchos más empleos que los del acero y el aluminio, e incrementando los precios para el consumidor final con la consiguiente subida de la inflación.

El presidente también recibe apoyos y presiones en su decisión arancelaria. Este es el caso de la Alianza para las Manufacturas Americanas, una de las patronales del acero, la cual engloba a U.S. Steel o Arcelor Mittal. Esta patronal ha estado difundiendo desde hace días un anuncio de televisión  presionando al mandatario para que cumpla con su promesa de proteger la industria estadounidense.

PRIMERAS REACCIONES

CHINA

El gigante asiático recordó a Estados Unidos que una decisión económica de este tipo tendrá consecuencias. Tras las advertencias de Wang Hejun, director del departamento de investigación comercial del Ministerio de Comercio de China; Edward Alden, experto del Council on Foreign Relations resaltó que el problema de sobrecapacidad en las industrias del acero y el aluminio está causado principalmente por los subsidios chinos a sus productores.

En 2016, China ocupó el 49% de la capacidad mundial de producción de acero, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en comparación con el 15% en 2000.

Frente al establecimiento de estos aranceles, once países (Australia, Brunei, Canadá, Chile, Malasia, México, Japón, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam) han firmado en Santiago de Chile la versión definitiva del Tratado Transpacífico (TPP) que liberalizará los intercambios comerciales entre ellos y del que finalmente ha quedado excluido EE UU.

China, el mayor exportador del mundo, no forma parte de este grupo, aunque invitó al resto de países a explorar la posibilidad de integrarse en la Asociación Económica Regional Integral (RCEP), de la que forman parte China, Japón, Corea del Sur, Austria, Nueva Zelanda e India.

UE

Al otro lado del Atlántico, Jyrki Katainen, vicepresidente de la Comisión Europea para el Empleo, el Crecimiento y la Inversión, mostró su confianza en que todavía puedan evitarse los efectos negativos que causarían los aranceles propuestos a las importaciones de acero y aluminio. Frente a las opiniones de la Comisión, el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, ha sido claro y tajante  respecto al riesgo de una posible guerra comercial entre Estados Unidos y Europa:

“Cuando alguien impone aranceles a sus aliados, uno se pregunta quiénes son sus enemigos” “Las disputas se deben resolver en mecanismos multilaterales”

Draghi destacó que el impacto directo de estas medidas no será muy grande, pero que se trata de un asunto relevante porque puede dar lugar a represalias y generar desconfianza. A pesar de esta nueva situación en el plano económico internacional, el BCE decidió mantener los tipos de interés.

NUEVAS OPORTUNIDADES CON LATINOAMERICA

En este nuevo contexto arancelario de luces y sombras, quedan oportunidades que deben de ser aprovechadas. Este es el caso de la relación entre Europa y Latinoamérica en los sectores de infraestructuras, digitalización y la energía renovable. Ambas regiones siguen apostando por el libre comercio y la integración económica ante un escenario de guerras comerciales.

Carlos Malamud, investigador del Real Instituto Elcano, señaló la semana pasada que Europa haría bien en actuar con Latinoamérica en función de sus propios intereses. Asimismo, la Unión Europea está abierta a la colaboración con China y Estados Unidos.

Cabe resaltar que Trump ha olvidado principalmente que la gestión de una economía difiere de sus estrategias  empresariales que ha realizado a lo largo de su vida. En comercio internacional, el juego de suma cero está claramente situado en los siglos pasados. En la actualidad predomina el juego de suma positiva donde todos los participantes se benefician. La naturaleza del comercio internacional moderno depende de intercambios de materias primas, componentes y productos intermedios fruto de las relaciones intraindustriales. Las medidas proteccionistas impiden que esas relaciones funcionen, mermando la producción en todos los países.

Asimismo, un país como Estados Unidos obtiene beneficio de su déficit porque financia su actividad económica con la llegada de fondos desde el exterior. La administración Trump parece olvidar las próximas necesidades de financiación que va a tener su administración, consecuencia de su recorte de impuestos en sus políticas nacionales.

Por último, conviene recordar que las medidas estadounidenses pasadas en materia proteccionista mermaron la economía de Estados Unidos. Este fue el caso de la administración Bush hijo donde sus medidas proteccionistas en el sector del acero supusieron la pérdida neta de unos 200.000 puestos de trabajo en las industrias estadounidenses.